Placas Flexográficas

Placas Flexográficas

Una Placa Flexográfica, Grabado, Cliché o Plancha son fotopolímeros, materiales plásticos sensibles a los rayos UV (luz ultravioleta). Las Placas Flexográficas de fotopolímeros se elaboran mediante un proceso fotodirecto. Se coloca el negativo sobre una hoja de fotopolímero y se expone a rayos UV. La película negativa funciona como una máscara, permitiendo que los rayos UV penetren sólo en las áreas de imágen. En las partes expuestas a la luz UV, el fotopolímero se polimeriza, es decir, se endurece o se vuelve insoluble, mientras que el fotopolímero protegido de la luz UV, permanece sin curar. Después de la exposición, se lava la plancha se fotopolímero con cepillos y un solvente para retirar el material no expuesto. El material curado (polimerizado), queda como una imagen en alto relieve la cual forma la superficie de impresión de la plancha.

De forma genérica llamamos Grabado a la placa flexográfica de fotopolímero necesarios para la impresión flexográfica, así como a los grabados metálicos que se utilizan para el proceso de Hot Stamping, los grabados que se utilizan para el emboss y las mallas que se utilizan para serigrafía rotativa.

Pasos que con lleva la elaboración de placas:

1. Exposición de Respaldo.

Se coloca la placa de fotopolímero sobre la cama de la unidad de exposición con el respaldo de poliéster transparente hacia las lámparas. Su exposición a la luz UV crea una capa de polímero endurecido que se convierte en el respaldo o piso de la la placa de fotopolímero. Cuanto más larga sea la exposición, más espeso será el respaldo de la plancha y  menos profundo será en relieve.

Grabados para Flexografía

2. Exposición frontal.

Se coloca la placa de fotopolímero sobre la cama de la unidad de exposición con la cubierta protectora hacia las lámparas.
Se retira la cubierta protectora. Se coloca el/los negativo(s) sobre el fotopolímero y se aplica un cobertor que permite un firme contacto entre la plancha y el negativo, generándose un falso vacío. Al activarse la fuente de rayos UV, la luz pasa a través de las áreas transparentes del negativo polimerizándolo (endurece el fotopolímero).

3. Lavado.

Colocar  la placa de fotopolímero expuesta en la unidad lavadora. La solución lavadora y los cepillos remueven el polímero sin curar de las zonas no imagen. La remoción del polímero se hace paulatinamente, profundizándose en la plancha hasta llegar a el respaldo.

4. Enjuague.

Después del lavado, se enjuaga la plancha con una solución lavadora, a fin de eliminar residuos de fotopolímeros o solvente contaminado.

5. Secado con trapo.

Se seca  la placa de fotopolímero con un trapo o papel absorbente y libre de pelusas, si el equipo no dispone de un sistema de secado automático. Se lo repasa con el trapo o papel a fin de eliminar totalmente el exceso de solvente y acelerar el proceso de secado. Los elementos utilizados para el secado deben ser eliminados totalmente y colocados en un recipiente de seguridad.

6. Pre-secado e inspección.

Después de un corto período de secado (de 10 a 20 minutos), se deben inspeccionar las planchas para detectar defectos de superficie (piel de naranja), residuos de solvente, u otros defectos. Puede ser necesario limpiar la plancha con solvente limpio.

7. Secado.

El proceso de secado evapora la solución lavadora absorbida durante el lavado. Es importante que se seque totalmente a fin de asegurar la reproducción correcta de la zonas imagen y mantener el espesor correcto de la plancha.

8. Acabado.

Según el tipo de polímero utilizado, suelen utilizarse diversos tratamientos para eliminar su pegajosidad, como:
Aplicación de luz germicida.
Sumergirlo en una solución clorada.
Rociado con desmoldante (tratamiento temporal).

9. Post-exposición.

Durante el acabado o posteriormente, las planchas reciben una exposición adicional de UV a fin de completar el proceso de polimerización y lograr las propiedades físicas necesarias.

Somos los Expertos en Clichés y Grabados…